
Pork Belly!
Delicia Crujiente y Jugosa
Origen:
El pork belly, o panceta de cerdo, ha sido un corte esencial en la gastronomía global. En Asia, es un ingrediente clave en platos como el char siu chino y el samgyeopsal coreano, donde se cocina a la parrilla o en salsa. En América, el pork belly es conocido por ser la base del bacon, pero en su forma entera es cada vez más popular en el barbecue y la cocina gourmet. Su popularidad ha aumentado en la cocina moderna debido a su balance perfecto entre carne y grasa, lo que le da un sabor profundo y una textura increíble.
Cocción:
El pork belly se puede preparar de diversas maneras, siendo una de las más comunes la cocción lenta en el ahumador. Se sazona con sal y especias, y se ahúma a temperaturas de 120-135°C / 250-275°F durante 4-6 horas. Durante este proceso, la grasa se derrite lentamente, creando una textura jugosa por dentro y crujiente por fuera. Otra técnica popular es asarlo en el horno, donde se comienza a 150°C / 300°F durante 2 horas y luego se aumenta la temperatura a 220°C / 425°F para dorar la piel. También se puede confitado, cocinando el pork belly en su propia grasa a baja temperatura durante varias horas hasta obtener una textura extremadamente suave.